Tres preguntas antes de mirar un solo punto de recarga

La cifra destacada en un punto de recarga, 7,4 kW o 22 kW por ejemplo, es una potencia máxima. Su coche solo la aprovechará si otros dos eslabones acompañan: la alimentación de su vivienda y el cargador del vehículo. En corriente alterna, la de un punto de recarga doméstico, es el convertidor del vehículo el que transforma la corriente para la batería, y la potencia recibida queda limitada por la potencia de recarga máxima del vehículo. Un fabricante de puntos de recarga lo resume con una imagen: el eslabón más débil de la cadena fija la velocidad.

Su expediente responde, pues, a tres preguntas: ¿qué puede suministrar la vivienda?, ¿qué acepta el vehículo? y ¿cuándo está aparcado? Con esas respuestas, la conversación con el instalador cambia de naturaleza. Ya no pregunta «¿qué punto de recarga compro?»: muestra su situación y compara propuestas hechas para ella. Es, en nuestra opinión, el tiempo mejor invertido de todo el proyecto.

Lo que este expediente no hace: elegir una protección, una línea de alimentación o un modo de montaje. Ese trabajo corresponde al profesional que examinará la instalación. Usted no tiene nada que abrir ni desmontar; reúne documentos y observaciones, y deja una casilla vacía antes que adivinarla.

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Del lado de la vivienda: potencia contratada, fases y cuadro eléctrico

Empiece por la potencia contratada, expresada en kW. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) explica que la potencia eléctrica corresponde a la energía que se demanda en un momento concreto y que depende del número de aparatos que funcionan a la vez. También recuerda que, desde la nueva estructura de peajes de junio de 2021, todos los consumidores pueden contratar al menos dos potencias. Figuran en su contrato y en su factura: cópielas tal cual, con la fecha del documento.

Añada la potencia máxima realmente demandada. Para los consumidores con una potencia contratada igual o inferior a 15 kW, la CNMC indica que las empresas deben recoger en la factura las potencias máximas demandadas durante el último año en los periodos punta y valle, y que esa información también se consulta en el área de clientes de la distribuidora o en Datadis. Esta lectura cuenta sus picos de consumo y ayuda al instalador a valorar el margen disponible en las horas en que el coche se recargará. Conviene saberlo: según la CNMC, la potencia se contrata en intervalos de 0,1 kW y no puede superar la máxima admisible de la instalación, la que figura en el boletín eléctrico.

Anote después el tipo de alimentación. Un fabricante de puntos de recarga recuerda que un contador que indica 220/230 V corresponde a una sola conexión monofásica. En caso de duda, nuestro consejo: pregunte a su comercializadora o deje la casilla «por confirmar». El dato pesa mucho: según las preguntas frecuentes técnicas de Schneider Electric, una recarga a 11 o 22 kW solo puede realizarla un punto de recarga conectado a una red trifásica.

Termine con el cuadro y el recorrido. Fotografíe el cuadro eléctrico tal como está, con la puerta abierta pero sin desmontar ninguna tapa, anote su ubicación y describa el camino hasta la plaza de aparcamiento: muros, garaje, patio o paso que atravesar, con una distancia estimada. Tenga a mano el boletín eléctrico si lo conserva, e indique lo que sepa de la toma de tierra (sí, no o desconocido): es uno de los puntos que conviene comentar con el instalador.

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Del lado del vehículo: la potencia aceptada, las fases y el conector

La documentación del fabricante (manual, ficha técnica, apartado de recarga del sitio web de la marca) es la única referencia válida para su coche. Busque la potencia de recarga máxima en corriente alterna, en kW, y el número de fases utilizadas. Un fabricante de puntos de recarga explica que cada vehículo eléctrico tiene un número determinado de fases de carga, igual que cada punto de recarga: un coche monofásico conectado a un punto de recarga trifásico se recarga por una sola fase. También señala que algunos vehículos cargan por dos fases, mientras que no existe ningún punto de recarga bifásico: un caso que conviene mencionar expresamente al instalador.

No confunda este valor con la potencia de recarga rápida en corriente continua que a menudo se destaca. Avere-France, la asociación francesa para el desarrollo de la movilidad eléctrica, recuerda que los puntos de recarga en corriente continua no pueden instalarse en casa de un particular: para su expediente, solo cuenta la recarga en corriente alterna. Anote también la versión exacta del vehículo, su año y su equipamiento, porque una documentación se lee para un vehículo concreto, no para el nombre de una gama.

En cuanto al conector, Avere-France presenta el Tipo 2 como el estándar único europeo de la recarga en corriente alterna. Compruebe de todos modos el conector de su vehículo en su documentación y anótelo tal como aparece. Revise por último los ajustes: las preguntas frecuentes de Schneider Electric recuerdan que la recarga en corriente alterna se puede limitar desde el vehículo o desde la aplicación del fabricante, que un límite expresado en porcentaje puede detener la recarga al 80 % o al 90 %, y que el vehículo reduce voluntariamente la potencia en los últimos porcentajes. Según estas preguntas frecuentes, un ajuste olvidado figura entre las posibles causas de una recarga más lenta de lo previsto.

La tabla siguiente recoge las correspondencias publicadas por este fabricante para sus puntos de recarga. Describen el punto de recarga y su alimentación, no su coche: la última columna indica la pregunta que hay que plantear a la documentación del vehículo.

Potencia máxima del punto de recargaAlimentaciónCorriente máximaPregunta para la documentación del vehículo
3,7 kWMonofásica16 A¿Qué potencia acepta en corriente alterna?
7,4 kWMonofásica32 A¿Cuál es su potencia máxima en una fase?
11 kWTrifásica16 A por fase¿Carga en tres fases, y hasta qué potencia?
22 kWTrifásica32 A por fase¿Anuncia su documentación 22 kW en corriente alterna?

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Bombilla de filamento encendida sobre fondo oscuro

Las franjas: ¿cuándo está realmente enchufado el coche?

Esta es la parte más agradable del expediente, porque devuelve las cifras a su escala. Anote, día a día, la hora habitual de llegada y de salida, y la distancia recorrida. Distinga la semana tipo, el fin de semana y las jornadas excepcionales, como la víspera de un viaje largo. Es esta ventana de aparcamiento, mucho más que la potencia máxima anunciada, la que dice si la recarga encontrará su sitio en su ritmo.

Convierta después los kilómetros en energía, con el consumo indicado por la documentación del vehículo u observado en su ordenador de a bordo. Como orden de magnitud, el mediador nacional de la energía francés cita un estudio de la ADEME, la agencia francesa de la transición ecológica, según el cual un vehículo eléctrico consume de media 18 kWh por cada 100 km, y estima que un uso de 40 a 60 km al día representa una recarga diaria en casa de 6 a 12 kWh.

Un cálculo pedagógico ayuda a situar las cosas. Una energía en kWh dividida por una potencia en kW da una duración en horas: 7,2 kWh, es decir, 40 km a 18 kWh/100 km, representan aproximadamente 1 hora a 7,4 kW y aproximadamente 2 horas a 3,7 kW. Es un mínimo teórico, no una duración prometida: el vehículo, el cable, un ajuste o la gestión dinámica de la carga pueden limitar la potencia realmente absorbida. Pero, comparada con una noche aparcado delante de casa, la diferencia da, en nuestra opinión, mucho margen al proyecto.

Anote por último los periodos horarios de su factura. Para los consumidores domésticos, la CNMC describe tres periodos de energía: punta, de 10 a 14 h y de 18 a 22 h de lunes a viernes no festivos; llano, de 8 a 10 h, de 14 a 18 h y de 22 a 24 h; y valle, con un precio reducido, de 0 a 8 h y todas las horas de los sábados, domingos y festivos. La potencia se diferencia en dos periodos, y la CNMC presenta esta diferenciación como una forma de facilitar la carga del vehículo eléctrico a un precio reducido. Diga simplemente al instalador si desea que la recarga se haga en una franja concreta: le indicará cómo pueden prestarse a ello el punto de recarga, el vehículo o ambos.

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Cable, ubicación y gestión de la carga: los detalles que dan comodidad

Según el modelo, el cable va unido al punto de recarga o se conecta a una toma de tipo 2 del propio punto: el manual lo precisa, y el instalador le dirá qué versión conviene a su instalación. En ambos casos, la longitud cuenta a diario. Mida el recorrido real entre la ubicación prevista en la pared y la trampilla de carga del coche, en el sentido en que aparca habitualmente y en el otro, sin olvidar una puerta que abrir o un paso que dejar libre.

Un cable también tiene sus límites. Las preguntas frecuentes de Schneider Electric recuerdan que existen varios calibres de cables de tipo 2: 13 A, 20 A o 32 A, es decir, como máximo 3 kW, 4,6 kW o 7,4 kW en monofásica, y 9 kW, 13,8 kW o 22 kW en trifásica. Una ficha de producto lo indica con todas las letras: la de un cable tipo 2 / tipo 2 del mismo fabricante anuncia un uso monofásico, 32 A, 5 m y 7,4 kW como máximo. En su expediente, la longitud del cable se anota en metros, con la referencia y la página del documento que la indica.

La gestión dinámica de la carga, o deslastre, es la opción que facilita la convivencia con el resto de la casa. Según las mismas preguntas frecuentes, limita la potencia de carga del vehículo para no superar nunca el límite fijado. Este fabricante describe en particular su puesta en práctica mediante un módulo instalado en el cuadro eléctrico. Otro fabricante presenta esta gestión de las cargas como el medio para evitar los cortes de corriente.

Para ayudar al instalador a valorarlo, enumere los aparatos potentes que pueden funcionar durante sus franjas de recarga: calefacción, producción de agua caliente, placa de cocina, horno, lavadora. No hace falta inventar su potencia: su nombre, su ubicación y sus horarios bastan para abrir la conversación. En el expediente, la línea «gestión dinámica de la carga» se rellena con sí, no o por confirmar, según el manual del punto de recarga propuesto.

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Entregar el expediente al interlocutor adecuado

En España, la instalación se enmarca en el Reglamento electrotécnico para baja tensión. Su artículo 22 establece que las instalaciones eléctricas de baja tensión se ejecutarán por empresas instaladoras en baja tensión, y la instrucción técnica complementaria ITC-BT-52, dedicada a la infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos, prevé que antes de la ejecución se elabore la documentación técnica correspondiente, memoria técnica de diseño o proyecto según el caso. Su expediente no tiene que decidir ese punto: preséntelo a una empresa instaladora y pregúntele en qué caso se sitúa su proyecto.

Al terminar, el artículo 18 del mismo reglamento prevé que el certificado de instalación, junto con la documentación técnica, se deposite ante el órgano competente de la comunidad autónoma, y el artículo 19, que la empresa instaladora entregue el certificado al titular con unas instrucciones de uso y mantenimiento. Si se decide aumentar la potencia contratada, recuerde lo que indica la CNMC: no puede superar la máxima admisible de la instalación que figura en el boletín eléctrico. En nuestra opinión, un expediente completo hace más fluida cada una de estas etapas.

En un edificio en régimen de propiedad horizontal, la gestión empieza en otra parte. El artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que la instalación de un punto de recarga de vehículos eléctricos para uso privado en el aparcamiento del edificio, siempre que se ubique en una plaza individual de garaje, solo requiere la comunicación previa a la comunidad, y que el coste de la instalación y el consumo de electricidad corren íntegramente a cargo de los interesados directos. Los elementos de su expediente que se refieren a la plaza de aparcamiento servirán de base a esa comunicación.

Para terminar, clasifique cada dato en una de tres columnas: confirmado por un documento, observado por usted, por confirmar con el instalador. Envíe el mismo expediente a cada profesional consultado: comparará propuestas construidas sobre los mismos datos, y es entonces cuando elegir un punto de recarga se vuelve realmente sencillo, e incluso agradable.

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Para tener a mano

FAQ

¿Un punto de recarga de 22 kW recargará forzosamente más rápido?

No. Una recarga a 22 kW supone una alimentación trifásica, un punto de recarga y un cable previstos para esa potencia, y un vehículo que la acepte en corriente alterna. La potencia recibida queda limitada por la potencia de recarga máxima del vehículo: es su documentación la que hay que leer primero.

¿Tengo que aumentar mi potencia contratada?

Esta guía no puede decidirlo por usted: la respuesta depende de sus picos de consumo, de sus franjas y del punto de recarga propuesto, en particular de su gestión dinámica de la carga. La CNMC recuerda que la potencia contratada no puede superar la máxima admisible de la instalación, la que figura en el boletín eléctrico.

¿Puedo instalar el punto de recarga yo mismo?

En España, el artículo 22 del Reglamento electrotécnico para baja tensión establece que las instalaciones eléctricas de baja tensión se ejecutan por empresas instaladoras en baja tensión. Esta guía prepara la decisión; no describe a propósito ninguna operación de montaje.

Vivo en una comunidad de propietarios: ¿sigue sirviendo el expediente?

Sí, y dos veces. Si el punto se instala en su plaza individual de garaje, el artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal solo exige la comunicación previa a la comunidad: su expediente la prepara y después sirve de base al instalador.

Fuentes y referencias

  1. Je roule en électrique — Les types de bornes
  2. go-e — Wallbox monophasée ou triphasée : quelle différence ?
  3. CNMC — La potencia contratada
  4. Schneider Electric — Pourquoi mon véhicule ne charge pas à la puissance maximale fournie par la borne de recharge ?
  5. Énergie-Info — Je fais installer une borne de recharge pour un véhicule électrique
  6. Je roule en électrique — Les différentes prises pour recharger sa voiture électrique
  7. Énergie-environnement — Il ne faut pas confondre « watt » et « kilowattheure »
  8. CNMC — La nueva factura de la luz: consumidores domésticos
  9. Schneider Electric — Fiche EVB3S22NCB, borne EVlink Pro AC 22 kW, câble attaché T2
  10. Schneider Electric — Fiche EVP1CNS32122, câble de charge monophasé type 2 / type 2, 32 A, 5 m
  11. Schneider Electric — Comment délester une borne de recharge Schneider Charge ?
  12. BOE — Real Decreto 842/2002, Reglamento electrotécnico para baja tensión (texto consolidado), artículos 18, 19 y 22
  13. BOE — Real Decreto 1053/2014, ITC-BT 52 «Infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos» (texto consolidado)
  14. BOE — Ley 49/1960, de Propiedad Horizontal (texto consolidado), artículo 17.5