La respuesta breve
Compare las implantaciones con la misma base meteorológica, la misma potencia y las mismas definiciones de pérdidas. Separe el relieve lejano de las sombras cercanas. Conserve las producciones mensuales y, si la elección depende del autoconsumo, los perfiles horarios. Una estimación anual no basta para medir la energía aprovechable en casa.
Empezar por una ficha de la cubierta, no por un resultado anual
Anote la ubicación, los faldones previstos, la inclinación de cada uno y su orientación. Añada una fotografía general tomada desde un lugar accesible y un croquis con las chimeneas, las ventanas de cubierta y los obstáculos cercanos. El croquis no tiene que ser elegante: debe permitir que dos personas entiendan el mismo proyecto.
Distinga también los datos seguros de los estimados. Una orientación medida sobre un plano no tiene el mismo valor que una dirección aproximada obtenida con el móvil junto a una estructura metálica. Cuando un dato sea incierto, simule un pequeño intervalo de valores en lugar de presentar una única cifra como exacta.
Por último, compruebe la convención utilizada para el azimut. Según el programa o el documento, el cero puede corresponder al norte o al sur. Un valor de 90 grados no significa nada sin esa convención. Escriba la dirección con palabras junto al número antes de trasladar una medición de una herramienta a otra.
El relieve calculado no detecta todos los obstáculos
PVGIS, la herramienta de la Comisión Europea, describe el relieve a partir de datos de elevación. Su documentación explica que esa representación no tiene en cuenta automáticamente las casas y los árboles muy próximos. Por tanto, un resultado obtenido con el horizonte predeterminado no demuestra que la cubierta esté libre de sombras.
Prepare dos registros distintos: uno para el horizonte lejano y otro para los obstáculos cercanos. En este último indique su posición, su altura aproximada y la zona de paneles afectada. Si el sombreado resulta decisivo, encargue un estudio adaptado a la geometría del proyecto. Una fotografía aérea no sustituye el análisis del recorrido estacional de una sombra.
No trate como un hecho seguro el crecimiento futuro de un árbol o la retirada de un obstáculo sin que exista una decisión real. La comparación puede incluir un escenario de «situación actual» y otro de «obstáculo retirado», pero el segundo sigue siendo condicional. Separarlos evita presentar como segura una producción que todavía depende de una intervención.

Cambiar una sola variable cada vez
Prepare primero un escenario de referencia. Duplíquelo y cambie únicamente la orientación o la inclinación que desea estudiar. Si modifica a la vez el número de paneles, el inversor y las pérdidas, dejará de poder explicar la diferencia. Una comparación útil se construye por etapas, aunque el proyecto final combine varios cambios.
Ejemplo hipotético: el escenario A produce 5.800 kWh al año y el B, 5.500 kWh con la misma potencia instalada. La diferencia es de 300 kWh, aproximadamente un 5,2 % del resultado A. Estas cifras, inventadas para el ejercicio, todavía no indican cuál es preferible: el escenario B podría producir más a una hora útil o ser más barato de instalar. Ahora hay que comparar los perfiles de producción y las limitaciones.
Cuando las instalaciones tengan tamaños distintos, conserve también un indicador de producción por potencia instalada, expresado en kWh por kWp. Ayuda a entender la calidad de la ubicación. No sustituye la producción total, el coste ni la disponibilidad física de superficie.
| Comparación | Mantener igual | Modificar |
|---|---|---|
| Dos orientaciones | Ubicación, meteorología, potencia y pérdidas | Solo el azimut |
| Dos inclinaciones | Ubicación, meteorología, azimut y potencia | Solo la inclinación |
| Dos arquitecturas | Módulos, implantación y sombras | Conversión y distribución eléctrica |
| Dos tamaños | Definiciones e hipótesis comunes | Número de módulos y equipos asociados |
Evitar contar las pérdidas dos veces
Una casilla llamada «pérdidas del sistema» no incluye necesariamente los mismos elementos en todas las herramientas. Las pérdidas de conversión, el calentamiento de los módulos o el recorte de potencia pueden estar calculados en otro apartado. La documentación de PVWatts ilustra esta separación entre pérdidas agrupadas y fenómenos modelizados. Antes de copiar un porcentaje, lea su definición.
Para cada escenario, cree una línea de «pérdidas y método». Indique si incluye las sombras cercanas, si calcula las pérdidas de conversión y si la potencia de CA limita algunos picos. No añada un porcentaje global por una mera impresión de prudencia: dificultaría la explicación del resultado y podría penalizar dos veces el mismo fenómeno.
A la inversa, una casilla vacía no significa que la pérdida sea nula. Puede indicar simplemente que la herramienta no ha representado ese fenómeno. Esta diferencia resulta especialmente importante cuando dos presupuestos emplean programas distintos. Pida sus hipótesis detalladas en vez de comparar solo las barras del gráfico anual.
Pasar de la producción anual a la utilidad real
La producción solar anual describe energía generada, no necesariamente energía consumida en el lugar. Para estudiar el autoconsumo, compare los perfiles de producción y consumo con los mismos intervalos temporales. Un excedente al mediodía no cubre automáticamente un consumo nocturno si no se desplaza el uso o se almacena la energía.
Examine, como mínimo, meses con condiciones contrastadas. Una media diaria calculada al dividir el total anual entre 365 oculta la estacionalidad. En un proyecto destinado a alimentar un uso invernal, una elevada producción estival no basta para demostrar que la instalación se adapta a la necesidad. Para un uso estacional de verano, el razonamiento puede ser distinto.
Si el simulador proporciona una incertidumbre o una variabilidad entre años, consérvela en el expediente. El resultado sigue siendo una estimación basada en hipótesis. Es más útil disponer de un intervalo interpretable que de una cifra aislada cuyos decimales transmitan una precisión injustificada.
Qué guardar para que la comparación pueda reproducirse
Guarde la fecha, la versión de la herramienta, los datos introducidos, los archivos meteorológicos o la base seleccionada, los gráficos mensuales y las exportaciones disponibles. Ponga nombres claros a los escenarios: «cubierta este, situación actual» resulta más útil que «versión final 3». Añada qué decisión ayuda a tomar cada escenario.
Después de la instalación, estos elementos servirán como punto de partida para comparar un periodo medido con uno previsto, teniendo en cuenta la meteorología real y los posibles cambios. Una simulación bien documentada sigue siendo útil después de la compra: constituye el historial del proyecto.
Para tener a mano
FAQ
¿PVGIS tiene en cuenta la chimenea vecina?
No automáticamente en su horizonte de terreno predeterminado. Los obstáculos cercanos deben describirse con un método adecuado.
¿El sur es siempre la mejor opción?
Hay que diferenciar la producción anual, las horas útiles, la superficie disponible, las sombras y el coste. Una orientación no basta para identificar la mejor implantación para cada proyecto.
¿Se pueden comparar estimaciones hechas con herramientas diferentes?
Sí, siempre que se equiparen los datos introducidos y las definiciones de pérdidas. Sin esa normalización, la diferencia puede proceder del método y no del proyecto.

